Durante casi dos décadas, el director venezolano de la Filarmónica de Los Ángeles, Gustavo Dudamel, ha ampliado los límites de la música clásica al explorar géneros de todo tipo, y en la semana de su despedida no fue la excepción
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En lo que es su último fin de semana como director musical y artístico de la Filarmónica de Los Ángeles, el maestro venezolano Gustavo Dudamel convirtió el Hollywood Bowl en una fiesta, y el domingo concluirá con un acto final de solidaridad con su Venezuela natal.
Tras 17 años al frente de la LA Phil, culminará este domingo una serie final de cuatro conciertos en el Hollywood Bowl, del 20 al 23 de agosto, antes de asumir la dirección de la Filarmónica de Nueva York el 10 de septiembre.
Durante casi dos décadas, Dudamel ha ampliado los límites de la música clásica al explorar géneros de todo tipo, y el viernes no fue la excepción. El concierto fue protagonizado por el grupo mexicano Los Tigres del Norte, con la participación de Lila Downs, en una noche que también contó con Vilma Díaz y La Sonora, Silvia Pérez Cruz, Mariachi Reyna de Los Ángeles y Los Panchos.
Al hablar de estos invitados en el mismo recinto, Dudamel destacó la importancia de la música en la identidad personal y cultural, y mencionó cómo la música popular y folclórica, especialmente la latina, influye en la vida diaria y en la construcción de comunidad en una ciudad como Los Ángeles.
“Evoca mucho lo que es esta ciudad, todo lo que escuchamos en nuestros carros, lo que traemos de nuestras familias. Es una forma de celebrar nuestra identidad y expandirla, no solamente dejándola para nosotros, sino entregándosela al mundo para que se enriquezca mucho más a través del arte y de la música”, dijo el conductor antes del concierto.
“En mi hogar se escuchaba todo tipo de música y yo crecí con eso. No tengo algo específico que sea lo que más me inspira; simplemente me dejo llamar la atención por lo que me llega, y eso es lo que trato de hacer. Cuando vine a Los Ángeles fue lo que empezamos a construir, expandir mucho más esa visión de la música más allá, evidentemente, de la música clásica y abrazar nuestras representaciones hermanas de la música”, añadió.
Con una concurrencia de varias nacionalidades, entre mexicanos, españoles, panameños, colombianos y venezolanos, la noche comenzó con un toque romántico, con el legendario grupo mexicano Los Panchos interpretando sus boleros más conocidos, liderados por Gabriel “Gabi” Vargas, el heredero de la marca, junto con la primera voz José Reyes y la segunda voz Miguel Parra.
Luego, el público se encendió al ritmo de la colombiana Vilma Díaz y La Sonora, que estaba especialmente conmovida, pues ha estado muy afectada por los recientes terremotos en Sudamérica.
“Fue muy fuerte y espero que salgan adelante y que tengamos el apoyo de la gente para ayudar a estas personas. Y, sobre todo, vuelvo y repito: de la mano de Dios, siempre, pase lo que pase”, dijo Díaz.
Sin embargo, la originaria de Medellín aprovechó el momento para poner a bailar al público con “Carmen, se me perdió la cadenita”, “Es un escándalo”, entre otros temas.
La Filarmónica de Los Ángeles anunció que se han sumado más artistas al concierto benéfico del domingo, que también marcará la última noche de Dudamel como director musical y artístico de la orquesta. Beck, Natalia Lafourcade, Carlos Vives, Eduardo Betancourt, Meme del Real (de Café Tacvba), Jorge Glem, Lasso y Moisés Torrealba participarán en la última presentación del aludido en el Hollywood Bowl, que estaba originalmente programada como “Celebrating Gustavo at the Bowl: A Musical Legacy”, pero que luego cambió de nombre a “A Concert for Venezuela” (“Un concierto para Venezuela”).
“En estos momentos difíciles, lo que tenemos que hacer es encontrarnos, unirnos y salir adelante; encontrarnos a través de la empatía, del amor, de la hermandad y, evidentemente, buscar todos los recursos necesarios para ayudar a quienes peor la están pasando y mejorar sus vidas en la medida de lo posible. Eso es generosidad, y es un placer poder hacerlo”, dijo Dudamel.
Los fondos se destinarán al Earthquake Recovery to Support Venezuelan Communities Fund (Fondo de Recuperación ante Terremotos para Apoyar a las Comunidades Venezolanas), creado por él mismo. La iniciativa respalda labores de recuperación en asociación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
En el show del viernes también estuvo la cantante y compositora española Silvia Pérez Cruz, quien mezcló el flamenco y el jazz con su voz profunda y delicada, y el público la recibió con mucho entusiasmo. Luego se presentó el grupo de mariachi femenil Mariachi Reyna de Los Ángeles, junto a Lila Downs, que interpretó con mucha pasión “Un mundo raro”, antes de dar paso a Dudamel, quien salió por primera vez en el show del viernes para dirigir a su orquesta en una versión de “La llorona” con Downs.
“Es un momento muy importante para mostrar la belleza, y también la seriedad, con la que podemos expresar nuestra poesía y nuestra existencia, la variedad cultural que somos los latinoamericanos”, dijo Downs. “Yo vengo un poco de la escena clásica, y a veces la gente dentro de lo clásico es un poco más... no quiero decir cerrada, pero sí más formal. Aquí creo que el maestro está demostrando que la raíz del folclor, la raíz de nuestra variedad y diversidad, es muy válida”.
“El maestro se arriesga al invitar a personas como Silvia y a mí, que venimos de ámbitos musicales y culturales muy diversos, y nos respeta”, agregó.
“A Gustavo, creo, lo que lo separa de los demás es su pasión”, dijo Romina Huerta, integrante de Mariachi Reyna de Los Ángeles, previo al concierto en el Hollywood Bowl. “Todas las personas que ven a Gustavo dirigir dejan el corazón puesto en eso, y para nosotras, trabajar con él nos enseña cómo transmitir esa pasión a todas las personas que están ahí. Gustavo, para nosotras, es una gran inspiración y lo vamos a extrañar muchísimo”.
Luego llegó el plato fuerte de la noche. Los Tigres del Norte interpretaron varias canciones clásicas y complacieron a la mayoría de la audiencia que había llegado para verlos en un escenario emblemático. Muchos portaron sombreros norteños y celebraron la unión de dos leyendas, el grupo regional mexicano y el director venezolano.
Un gesto especial fue que Los Tigres del Norte le interpretaron “Jefe de Jefes” a Dudamel, quien se quedó en el escenario para festejar con el grupo mexicano después de haber dirigido versiones orquestales de “Lágrimas”, “Quiero volar contigo”, “Golpes en el corazón”, “América” y “La manzanita”.
La noche concluyó con interpretaciones de canciones que inmortalizaron a este grupo en los años sesenta y ochenta, como “Contrabando y traición” y “La puerta negra”, así como de éxitos de los años noventa, como “Prisión de amor” y “La mesa del rincón”.
Catalogado como “una fiesta”, el show de la noche del viernes fue eso: una celebración y un homenaje en un escenario que fue testigo de 17 años de grandes noches del director venezolano.