“El escenario resultaría ser un espacio seguro, un refugio de la vida real en el que podía habitar a otra persona, viviendo en otro lugar y tiempo”, escribiría.
Stewart fue aceptado en la Royal Shakespeare Company y permaneció allí 14 años, interpretando desde Marco Antonio hasta Enrique IV, Shylock y Oberón. “La gente que no estaba en la compañía me decía: ‘Déjalo ya. ¿Por qué no te vas a otro sitio?’ Y yo respondía: ‘¿A hacer qué?’”, le contó a la AP. “¿Tele?”
Stewart finalmente se fue para buscar trabajos más variados, incluida la película de 1981 “Excalibur”. Acababa de hacer una producción de “¿Quién le teme a Virginia Woolf?” en 1987 cuando surgió una oferta interesante. “Me encontré en Hollywood rodando una serie de ciencia ficción, de la que me aseguraron que fracasaría”.
No fracasó, por supuesto. Gracias al rico barítono de Stewart y a su porte noble, la franquicia “Star Trek” se mantuvo durante siete años, 178 episodios, y produjo cuatro largometrajes. Era conocido por su frase “Make it so”.
Su adoración por Shakespeare le sería muy útil cuando empezó a interpretar a Jean-Luc Picard, un comandante de nave estelar del siglo XXIV.
“Hay una formalidad en la manera en que hablan y se comportan que me recuerda a numerosas situaciones shakesperianas en las que había estado sobre el escenario. Debía interpretar a Jean Luc, me di cuenta, como si fuera un personaje de ‘Enrique IV’, que trata sobre hombres valientes”, escribió Stewart en sus memorias.
Pese a los Borg y los klingon, Stewart aún se las arregló para hacer espacio para el verso blanco. Fundó Paramount Shakespeare Company, un taller los sábados y domingos por la mañana para cualquier actor interesado. (Stewart retomó a Picard en la serie de televisión “Star Trek: Picard”.)
Stewart murió apenas unos días después de Walter Koenig, otro ícono de “Star Trek”, quien interpretó al alférez Pavel Chekov en el programa original de NBC de 1966 a 1969.
La serie le dio mayor visibilidad, lo que derivó en más trabajo, incluidos papeles en las películas “Conspiracy Theory” (“El complot”), “L.A. Story” (“Tres mujeres para un caradura”) y en Broadway, donde protagonizó “La tempestad”, “The Caretaker” y “A Life in the Theater”, de David Mamet. La reina Isabel II lo nombró caballero en junio de 2010. Stewart también fue embajador del Comité Internacional de Rescate.